Una tarima composite CDECK tiene fama de no dar trabajo, y es verdad. Pero fácil de mantener no significa sin mantenimiento. En esta guía te lo explicamos todo: el método de limpieza del día a día, cómo usar la hidrolimpiadora, cómo tratar las manchas y los depósitos de cal, qué productos evitar, y con qué frecuencia hay que actuar.
Todas nuestras lamas composite
Para limpiar una tarima composite CDECK, el equipo es deliberadamente sencillo:
Sí, sin problema. De hecho, la hidrolimpiadora es incluso recomendable. Solo hay que seguir estas recomendaciones:

Esquema — distancia mínima de 30 cm para la hidrolimpiadora
Para mantener la tarima impecable con el paso del tiempo, el método se resume en cuatro pasos:
En la gran mayoría de casos, con esto basta para mantener una tarima bonita.

La mejor estrategia es actuar rápido: cuanto antes se trata una mancha, más fácil es eliminarla. Según el tipo de suciedad, así hay que reaccionar:
| Situación | Qué hacer |
|---|---|
| Suciedad habitual, polvo, hojas, moho y verdín (tarima que se pone verde) | Agua + detergente suave |
| Restos de comida, grasa, vino, bebidas | Agua + producto desengrasante no abrasivo |
| Depósitos de cal (marcas blanquecinas) | Agua + producto antical no abrasivo |
En todos los casos, cepilla con un cepillo blando o pasa la hidrolimpiadora en el sentido de las lamas. Prueba siempre el producto en una zona poco visible antes de aplicarlo a toda la tarima.
Si una mancha de grasa resiste a la limpieza habitual, cómo actuar depende de tu gama de lamas:

En las zonas donde el agua es dura pueden aparecer marcas blanquecinas de cal en la superficie. Se eliminan con facilidad, sin dañar las lamas.

Una tarima composite no es madera, así que no se mantiene como si lo fuera. Hay que descartar:
No hay una frecuencia obligatoria: limpia tu tarima en cuanto se acumulen el polvo, las hojas o los restos.
Para una limpieza a fondo o para acceder a la estructura que queda bajo las lamas, el sistema Quick-Fix® permite retirar y volver a colocar cada lama de forma individual.
Además de la limpieza, unas pocas precauciones alargan el buen aspecto de tu tarima:
No. Basta con barrerla con regularidad y lavarla de vez en cuando con agua y detergente suave. No hace falta ningún barniz, ningún lasur ni ningún saturador.

Agua y un detergente suave (de pH neutro) para el mantenimiento corriente. Para las manchas de grasa, un producto desengrasante no abrasivo; para los depósitos de cal, un producto antical no abrasivo. Evita los productos abrasivos, clorados o ácidos, y prueba siempre antes en una zona poco visible.
Sí. Pon la boquilla en chorro ancho, a unos 30 cm, 150 bar como máximo y siempre en el sentido de las lamas.
No. El composite no es madera: no se nutre y no se trata. Lasur, saturador y desgrisador quedan descartados.
Lávala con agua y un detergente suave y un cepillo blando (o con la hidrolimpiadora), siempre en el sentido de las lamas, y después aclara con agua limpia.
Sí. El sistema Quick-Fix® permite levantar y volver a colocar cada lama de forma individual, sin desmontar toda la tarima.